Ingredientes:
Para la tarta de queso:
- 18-20 galletas tipo digestive
- 200 g de queso cremoso
- 150 ml de nata para montar
- 80 g de mantequilla
- 150 g de azúcar glass
- 1/2 cucharadita de sal
Para la mermelada de higos:
- 600 g de higos
- 200 g de azúcar
- Unas gotas de zumo de limón
Comenzamos con la mermelada. Pelamos lo higos y los colocamos en una cazuela junto con el azúcar y las gotas de limón. Lo dejamos a fuego moderado durante unos 20-30 minutos, procurando remover de vez en cuando con una cuchara de madera para que no se peguen. El tiempo de cocción va a depender de la maduración de los higos, por eso es mejor ir vigilando hasta que nos quede con la consistencia adecuada y no se endurezca. Cuando haya terminado de cocer la mermelada, la podemos dejar tal cual con los trocitos pequeños, o si no, pasarlo por la batidora.
Para la tarta de queso, comenzamos triturando las galletas, bien con un procesador de alimentos o podemos meter las galletas en una bolsa hermética y golpeamos con un rodillo hasta conseguir que quede con aspecto de tierra.
Añadimos la mantequilla y la sal a las galletas trituradas y mezclamos para integrarlo todo.
Batimos el queso crema hasta suavizarlo, una vez listo incorporamos el azúcar glass y mezclamos.
Montamos la nata y una vez lista se la añadimos a la mezcla del queso con movimientos envolventes.
Pasamos al montaje, esta vez, en tarros de cristal. Ponemos en la base las galletas con mantequilla, a continuación la mezcla del queso y encima la mermelada de higos. Metemos en el frigo y enfriamos al menos 2-3 horas.
Qué aproveche!!